Qué es esta vida? Qué es una sonrisa? Qué es un aplauso? Qué es una lágrima?
Detrás de este débil muro me siento y reflexiono, me pregunto si de verdad vale la pena un abrazo, si es verdad que el grito de un niño puede tocar lo infinito del alma, si tu mano de terciopelo acalla mi congoja al darme cuenta de que no todo es verdadero.
Cuando piensas que todo está seguro, entonces te das cuenta de que el sentido de la mecánica situacional se invierte y te empuja a un valle de sombra, donde ya se entrelazan nuestros sentidos que gradualmente se van convirtiendo en ligeros gemidos.
Por qué existo? Será que vine a este mundo para mostrarte de que todavía puede el rocío descender de tus cabellos? Muchas veces he quedado como un traje sin botones, los cuales han sido desprendidos por el sentimiento hipócrita y envidioso, que solamente carcome mi ser pero a la vez me hace crecer y creer de que existe lo bueno, lo verdadero, el paraíso de tu presencia y el Edén emocional que me provoca comer de tu manzana prohibida.
Aunque esté herido, abatido, solo sé que existo, para besar tu frágil cuerpo y como una sanguijuela extraer tus malos momentos.
Vida, tú y yo somos uno; yo te respiro y te analizo, trato de comprenderte, pero no puedo; ya que me sorprendes con tus cambios bruscos, pero me enloqueces cuando me das a comer de tus frutos.
Vida, tú y yo, por siempre; estaremos juntos.
Joan Alonso
15/ 5/ 07.
viernes, 25 de mayo de 2007
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